sábado, 2 de mayo de 2015

RAZONES POR LA QUE ESTAS CON TU PAREJA POR COMODIDAD NO POR AMOR.!


Existen muchas razones que unen a una pareja, no solamente el amor.

Cuando este sentimiento viene en caída libre, los hijos, el dinero (o la falta de él), o hasta la conveniencia son las principales razones para unir a una pareja.

¿En qué momento el amor muta en otro sentimiento? Quizás cuando se cumplen estos signos de que una mujer sigue con su pareja por comodidad, y no por amor.
Cuando te encuentras en una relación por comodidad y no por amor, las citas se convierten en una obligación, a la cual casi acudes arrastrando los pies, con poco entusiasmo, como si se tratara una ruleta rusa.

Olvidas, porque no tienes intención de recordar fechas y aniversarios que alguna vez fueron importantes para la pareja.

El aniversario de casados o noviazgo, cumpleaños importantes, el Día de los Enamorados, ya no significan nada para los dos, y ni siquiera recuerdan celebrarlos.


Más que el amor, el aspecto más atractivo de permanecer en la relación es la conveniencia.

Como resulta trabajoso llevarte tus cosas de la casa y desordenar todo lo que hace tiempo se encuentra en su lugar, prefieres continuar en una relación por pura conveniencia.

Todos los días tienes discusiones triviales, que sólo desgastan cada vez más la relación.

Por otro lado, las carcajadas y los buenos momentos son menos frecuentes.

No tiene nada de malo mirar a otros hombres, pero sí cuando esto despierta el sentimiento de lujuria, que en teoría sólo debes sentir por tu pareja.

Ya no es tu chico el más atractivo de todos, como lo pensabas antes, sino cualquier otro hombre que pasa por la calle.

A lo largo del día, entre el trabajo y las obligaciones, no existen mensajes ni llamadas de contacto entre ambos.

Atrás quedaron los tiempos en que tenían novedades uno del otro cada cinco minutos. Hoy, mientras menos moleste, mejor.

El sexo ya no es lo que era. Antes lo disfrutabas, lo buscabas. Con el tiempo, el sexo se ha vuelto aburrido, a tal punto de sólo pensar en saltar al refrigerador cuando eso termina... en las esporádicas ocasiones en que hay sexo.