martes, 12 de mayo de 2015

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LAS DIETAS LIQUIDAS!

NO HAY NINGÚN RÉGIMEN ALIMENTICIO MÁGICO. TOMAR SOLO AGUA, JUGOS Y SOPA DURANTE CINCO O DIEZ DÍAS ES UNA FORMA RÁPIDA DE PERDER PESO Y DE DEPURAR AL ORGANISMO. SIN EMBARGO, LOS RESULTADOS NO SUELEN PERDURAR EN EL TIEMPO


Hoy en día, las dietas líquidas no solo son utilizadas como tratamiento pre o postoperatorio o para pacientes con problemas gastrointestinales, sino que también forman parte de las opciones para aquellos que necesitan depurar el organismo y perder peso de forma rápida. Ingerir solo bebidas transparentes o semitransparentes por un período de entre cinco y diez días ayuda a desintoxicar el organismo, acelera el metabolismo, mejora el estreñimiento, disminuye el colesterol en sangre y la tensión arterial. La ingesta calórica puede variar entre 500 y 800 calorías diarias, por ende, se puede perder hasta tres kilos en solo dos días.
En las dietas líquidas, como su nombre lo indica, solo se ingieren sustancias líquidas durante el día (desayuno, almuerzo, cena y dos o tres meriendas): jugos de frutas naturales, gelatina baja en azúcar, helados a base de agua, caldo casero de verduras, puré de frutas y verduras, infusiones y agua. Es necesario evitar los refrescos y las bebidas alcohólicas, y además no es recomendable realizar ejercicio físico. Este régimen no lo deben hacer niños, adolescentes, enfermos, diabéticos, hipotensos y depresivos.

Las dietas líquidas no solo son utilizadas como tratamiento pre o postoperatorio o para pacientes con problemas gastrointestinales, sino que también forman parte de las opciones para adelgazar y desintoxicar al organismo

UNA OPCIÓN

En Internet son cuantiosas las páginas web que se refieren a las dietas líquidas para perder peso. En la mayoría aparecen ejemplos de cómo puede ser el menú. El siguiente es una de las tantas posibilidades que se ofrecen. Sin embargo, se recomienda la consulta médica antes de comenzar cualquier régimen alimenticio.
Desayuno:
- 1 vaso de jugo de naranja,
- 1 taza de infusión.
Media mañana:
- 1 yogur líquido descremado.
Almuerzo:
- 1 plato de caldo de verdura casero,
- 1 plato mediano de puré de calabaza,
- 1 fruta en puré.
Merienda:
- 1 vaso de jugo de melón, 1 taza de infusión.
Media tarde:
- 1 yogur líquido descremado.
Cena:
- 1 plato de caldo de verdura casero,
- 1 plato mediano de puré de acelga y papa,
- 1 fruta en puré.
El resto de los días se varían los tipos de frutas y verduras por duraznos, uvas, zanahorias, batata, piña, espinaca, cambur, manzana, pera, lechoza, entre otros.

ADELGAZAR CON RIESGOS

Una de las más terribles fallas que puede tener un régimen alimenticio es el efecto rebote una vez que se deja de implementar. Siempre se busca la manera de perder peso y mientras más rápido sea, mejor; sin embargo, no se toma en cuenta lo que pasará después de esos días bajo los lineamientos de una dieta cualquiera que se escoja. Recuperar los kilos perdidos y en el peor de los casos, ganar aún más, suele ser el drama de la mayoría de las personas que por lograr una figura esbelta se someten a fuertes restricciones a la hora de comer.
La especialista en nutrición y dietética Granya González, directora del Centro de Endermología y Estética Cristal, no recomienda la dieta líquida para perder peso, pues sus resultados no suelen perdurar en el tiempo. “La única manera que el esfuerzo realizado no quede en vano, es que una vez finalizado el período de ingesta de líquidos se continúe con un régimen rico en proteínas y bajo en carbohidratos”. Según la médica, si se quiere erradicar la gordura es necesario realizar un cambio en la cantidad y la calidad de los alimentos que se comen.
González alerta sobre los efectos adversos de este tipo de dieta sin control médico. “Una persona con problemas metabólicos se va a descompensar por completo si pasa varios días solo tomando agua, jugos y sopa. Puede tener un descenso de glicemia, mareo y sudoraciones por la baja ingesta calórica”. Explica, además, que los regímenes alimenticios estrictos sin contar con supervisión médica pueden ser muy dañinos para el individuo, pues el sobrepeso y la obesidad no tienen siempre las mismas causas en cada uno de los afectados. Por ello, es necesaria una evaluación médica y nutricional en cada paciente. “Saber si tiene problemas de hiperinsulinismo, tiroides, ansiedad, o tal vez come demasiado y a deshora, o come poco pero la calidad de la alimentación es muy mala”, es fundamental, asegura González.

PASOS A SEGUIR

González explica que existen algunos parámetros que pueden indicar la presencia de una mala alimentación y que no son solamente algunos kilos de más, como por ejemplo, el acné, la celulitis, las manchas o la flacidez. Para atacar la verdadera causa detrás de estas evidencias se recomienda un régimen alimenticio rico en proteínas y bajo en carbohidratos durante dos o cuatro semanas, dependiendo del sobrepeso.
Además, de acuerdo al diagnóstico que se realice al paciente, es posible determinar cuáles tratamientos se deben implementar como complemento al régimen alimenticio. González sugiere “el lipomassage para combatir la celulitis, la ultracavitación si hay importantes volúmenes de grasa, o la radiofrecuencia para tratar la flacidez, dependiendo de las necesidades del paciente”.
Después de un período de pérdida progresiva de peso algunas personas se estancan. Por ello, algunos especialistas recomiendan una dieta shock que se utiliza para desestabilizar al organismo y así lograr que continúe el proceso de adelgazamiento. Este régimen consiste en evitar comer cualquier lácteo por un tiempo determinado (leche, queso, yogur, entre otros).

QUÉ RECOMIENDAN

Quien quiera perder peso o mantener el que ya tiene, debiera seguir las siguientes indicaciones: tomar agua para tener un buen equilibrio a nivel metabólico, eliminar las toxinas y el estreñimiento. Tener un régimen alimenticio rico en proteínas: carne, pollo, pescado, huevo, queso, pavo y jamón, las cuales se deben consumir en cada una de las comidas para acelerar el metabolismo. Hacer alguna actividad física para calentar el músculo y activar la circulación.
Bajo estas premisas y con voluntad, cualquier persona puede perder peso. “A mi consulta acuden tres tipos de personas: las mujeres que durante el embarazo se engordaron muchísimos kilos y no han podido quitárselos; los que fueron flacos toda su vida pero a partir de los 30 años comenzaron a engordar; y los pacientes que han sido gordos desde niños por tener hábitos alimenticios terribles, que muy probablemente han sido transmitidos por generaciones”. Por ello, es de suma importancia que desde temprana edad el individuo coma sano y balanceado por lo menos cinco veces al día, y no deje que el estrés y la ansiedad alteren su rutina de alimentación.

Una persona con problemas metabólicos se va descompensar por completo si pasa varios días solo ingiriendo líquidos. Puede tener una baja de glicemia, mareo y sudoraciones por la baja ingesta calórica